sábado, 13 de julio de 2013

La otra verdad: Una pespectiva cristiana que aprueba la homosexualidad

El siguiente artículo reproducido por El Azul en el Arcoíris pertenece a José David Castellanos, titulado "La otra verdad, una perspectiva cristiana que aprueba la homosexualidad", tomado literal de www.reportajede.com

Por: José David Castellanos | Opinion personal.

He deseado escribir esta columna con motivo del desfile de la diversidad sexual celebrado en la ciudad de Guatemala el pasado veintinueve de junio de dos mil trece. Y por tal razón, he querido nominar como un enigma a esta inclinación sexual debido a la diversidad de factores que la envuelven, en tantos ámbitos de la vida en sociedad.

Siendo así, en lo relativo a la dimensión enigmática de la homosexualidad, es necesario resaltar la definición de enigma, el cual, de acuerdo con el diccionario de la Real Academia Española, es un “dicho o conjunto de palabras de sentido artificiosamente encubierto para que sea difícil entenderlo o interpretarlo”; o también un “dicho o cosa que no se alcanza a comprender, o que difícilmente puede entenderse o interpretarse”.  Así, querido lector, es la homosexualidad.  Y digo esto para poner en contexto a la persona que lea esta columna de opinión, puesto que alrededor de las diversas inclinaciones sexuales existen una serie de factores sociales y opiniones que las colocan dentro de una complejidad tan grande que las encuadran como realidades difíciles de entender o interpretarse. Por lo que manejar una opinión de rechazo hacia las mismas solamente compromete la propia inteligencia y demuestra la pequeñez de nuestro pensamiento como humanidad, que solamente acepta como verdad las creencias que la sociedad le ha impuesto, sin conocer más, sin estudiar más, sin investigar más, sin aprender más allá de lo que nuestra mente pequeña cree que es verdad o considera que Dios así lo quiere.

Por ende, muchas personas generan la opinión, profundamente conservadora, de la inmoralidad religiosa de la homosexualidad, interpretando las sagradas escrituras a su antojo, citando textos de la biblia para sustentar el rechazo de Dios hacia este estilo de vida. Algunas personas refieren: “no te acostarás con varón como los que se acuestan con mujer; es una abominación” (Levítico 18:22), interpretando literalmente las escrituras olvidando que este libro dice lo mismo de comer mariscos, de mezclar telas diferentes, de sembrar distintos tipos de granos en un campo, de los leprosos o de los alimentos podridos. Para sustentarlo cito textualmente a continuación: “Pero todos los que no tienen aletas ni escamas en los mares y en los ríos, entre todo lo que se mueve en las aguas y entre todas las criaturas vivientes que están en el agua os serán una abominación. Os serán abominación, no comeréis de su carne y abominaréis sus cadáveres” (Levítico 11:10-11); “Cuando ofrezcáis  sacrificio de ofrendas de paz al Señor, ofrecedlo de tal manera que seáis aceptos. Será comido el mismo día que lo ofrezcáis y al día siguiente, pero lo que quede al tercer día será quemado en el fuego. Y si se come algo de él en el tercer día, es una abominación, no será acepto” (Lev. 19:5-7). De la misma forma, el libro continúa: “Mis estatutos guardaréis. No ayuntarás dos clases distintas de tu ganado; no sembrarás tu campo con dos clases de semilla, ni te pondrás un vestido con mezcla de dos clases de material” (Lev. 19:19); “En cuanto al leproso que tenga la infección, sus vestidos estarán rasgados, el cabello de su cabeza estará descubierto, se cubrirá el bozo y gritará: ¡inmundo, inmundo! Permanecerá inmundo todos los días que tenga la infección; es inmundo. Vivirá solo; su morada estará fuera del campamento” (Lev. 13:45-46).

Si se estudia detalladamente este libro, se entiende que el texto intentó explicar las situaciones que a la vista de la cultura hebrea de la época; patriarcal, machista y heterosexista; eran consideradas como sucias, utilizando palabras como inmundicia o abominación. Sin embargo, hoy día nadie interpreta literalmente ninguna de las otras cuestiones, aparte de la homosexualidad, calificadas de abominación dentro de la sagrada escritura, ¿o alguien considera que comer mariscos es una abominación, o alguno piensa que los alimentos podridos son una abominación?

Pero esto se sigue poniendo bueno amable lector, note usted lo siguiente: “Si alguno se acuesta con varón como los que se acuestan con mujer, los dos han cometido abominación, ciertamente han de morir. Su culpa de sangre sea sobre ellos” (Lev. 20:13); esta afirmación es utilizada por los fanáticos y radicales religiosos para sustentar la ira y el castigo de Dios hacia la vida homosexual, pero cómo explican ellos que en el mismo capítulo del levítico diga lo siguiente, es decir, acaso esta parte también la interpretan literalmente: “Todo aquel que maldiga a su padre o a su madre, ciertamente se le dará muerte (…) su culpa de sangre sea sobre él” (Lev. 20:9); también esta: “Si un hombre comete adulterio con la mujer de otro hombre, (…) el adúltero y la adúltera ciertamente han de morir” (Lev. 20:10), o esta: “Si alguno se acuesta con mujer menstruosa y descubre su desnudez, ha descubierto su flujo, y ella ha puesto al descubierto el flujo de su sangre; por tanto, ambos serán cortados de entre su pueblo” (Lev. 20:18). No creo que ninguno de los líderes religiosos que defienden, según ellos muy fundamentados, que la homosexualidad es cosa abominable a los ojos de Dios interprete hoy día literalmente los textos anteriormente citados, calificados también como imperdonables y abominables para Dios. Hermanos, amigos y compatriotas, no debemos interpretar la biblia literalmente, porque la misma fue escrita e interpretada por hombres comunes y muchas de esas palabras e interpretaciones eran reflejo de la época en la que vivían, es decir, eran la materialización escrita de su contexto sociocultural, el cual en su mayoría fue, y lo repito, de naturaleza machista, patriarcal y heterosexista. Cuando alguien se le acerque con fundamentos bíblicos acerca de la homosexualidad cuestiónele acerca de los textos que he citado con anterioridad y pregúntele: “¿esto también lo interpretamos de forma literal?” Se quedará sin palabras, puesto que esta persona no se ha detenido a estudiar los factores antropológicos que caracterizaban a la cultura y a la sociedad hebrea de dicha época.

No podemos decir que la homosexualidad es condenable, que Dios no acepta una vida homosexual, mucho menos fundamentándonos en textos de la biblia cuando sabemos bien que Jesucristo mismo vino a cambiar tantas prácticas religiosas de los judíos que, según ellos, se consideraban correctas porque estaban escritas en “la ley”. Observamos, entonces, que Jesús rompe estas tradiciones religiosas: él enseñaba en la sinagoga y sanaba enfermos durante el sábado, cuando era prohibido trabajar durante dicho día; también denunció la inmoralidad de la lapidación de las mujeres, rompiendo con lo que el libro Deuteronomio, en su capítulo veintidós, versículo veintiuno, dice: “entonces llevarán a la joven a la puerta de la casa de su padre, y los hombres de la ciudad la apedrearán hasta que muera, porque ella ha cometido una infamia en Israel prostituyéndose en la casa de su padre; así quitarás el mal de en medio de ti”. Jesucristo cambia totalmente esta tradición cuando a él se acercaron unos escribas y fariseos y preguntándole dijeron: “Maestro esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo del adulterio. Y en la ley, Moisés nos ordenó apedrear a esta clase de mujeres: ¿tú, pues, qué dices?”. Jesús les contestó: “el que de vosotros esté sin pecado, sea el primero en tirarle una piedra”; los escribas y fariseos se fueron dejando solos al Señor y a la mujer, entonces Jesús le dijo: “mujer, ¿dónde están ellos, ninguno te ha condenado?, ella le contestó: “ninguno Señor”. Jesucristo le dijo: “yo tampoco te condeno, vete, desde ahora no peques más” (Juan, 8:2-11). Si Jesús mismo vino a romper tantas tradiciones religiosas arcaicas que no contaban con la voluntad de Dios, ¿por qué, entonces, nosotros, en pleno siglo veintiuno, seguimos practicándolas?, cuando bien sabemos que nuestro Señor Jesucristo cambió radicalmente todas estas costumbres y creencias falsas.
Él mismo dijo: “¡ay de vosotros, fariseos!, porque pagáis el diezmo de la menta y la ruda y toda clase de hortaliza, y sin embargo pasáis por alto la justicia y el amor de Dios; pero esto es lo que debíais haber practicado sin descuidar lo otro” (Lucas 11:42). Si Jesucristo condenó las prácticas de los fariseos, sustentadas en los textos del antiguo testamento, ¿por qué nosotros seguimos legitimándolas? Además, Jesús también dijo: “Sed misericordiosos, así como vuestro padre es misericordioso. No juzguéis y no seréis juzgados; no condenéis y no seréis condenados; perdonad y seréis perdonados” (Lucas 6: 36-37); entonces, vuelvo a preguntar: ¿por qué tantos creyentes siguen condenando a los homosexuales y a la vida homosexual, haciéndoles creer que su futuro está dicho, que la condenación y el fuego eterno les espera?, cuando Jesús ordenó: “no condenéis”.

Nuestro Señor lo mencionó tantas veces, “les doy un mandamiento nuevo: que se amen unos a otros, como yo los amo también ustedes ámense unos a otros. En esto conocerán todos que son discípulos míos, en que se tienen amor entre ustedes” (Juan 13: 34-35). Entonces, por qué en este país seguimos, después de miles de años, generando opiniones odiosas y homofóbicas hacia las personas que integran la comunidad LGTBi; por qué estos líderes, o más bien fundamentalistas religiosos, alardean de ser verdaderos cristianos, cuando en realidad lo único que entrañan es falsedad entre sus labios, ocasionando que muchos jóvenes de la diversidad sexual se alejen de Dios y de su fe haciéndonos quedar mal, porque así es, a todos los demás cristianos que nada tenemos que ver en sus razonamientos inmaduros, vulgares y tontos.

Y así es, y lo digo con propiedad, estas personas lo único que están causando con sus manifestaciones y mensajes homofóbicos supuestamente cristianos, es que miles de jóvenes gays, lesbianas, bisexuales, trans o intersexuales se alejen de Dios y de su divina misericordia. Están causando que estas personas crean que Dios no los ama, que Dios los aborrece por la vida que llevan y que Dios los condena al infierno; y ¿qué están ganando estos fanáticos religiosos?, no que muchos regresen al camino correcto, sino más bien que muchos se entreguen a Satanás viviendo una vida desenfrenada porque Dios, aparentemente, no los acepta y los aborrece; y por tanto, no quieren saber nada de Dios. Se están dando cuenta, acaso, líderes radicales y fundamentalistas religiosos, que lo único que están causando es que miles de jóvenes se condenen a una vida desgraciada y alejada completamente de Jesucristo por abordarlos con un mensaje de condenación en vez de ir hacia ellos con un mensaje de amor; porque, déjenme decirles, que Dios los ama, no los condena, y lo digo con mucha propiedad.

No hermano, y ahora quiero hablarte a ti, hermano gay o hermana lesbiana, bisexual, trans (travesti, transgénero o transexual) o intersexual, DIOS TE AMA. Su amor es más grande que cualquier precepto humano, él te ama y acepta el amor entre dos personas, no importando si es heterosexual u homosexual, porque la sexualidad es un don que viene de Dios y debe celebrarse dignamente, él ama tu identidad, si decides ser hombre o mujer, porque al final de cuentas no se trata de quien eres sino de cuánto amas y haces el bien. Él bendice el amor entre dos personas, porque él mismo es el amor, y donde hay amor está Dios. Es verdad, todo lo que sea lujuria, es decir, las relaciones sexuales desenfrenadas sólo por placer, es incorrecto y pecaminoso, pero el amor puro y verdadero entre dos hombres o entre dos mujeres, que se respetan, que se son fieles y que su vida es plenamente feliz porque se complementan mutuamente y vivir la experiencia de este amor les permite ir al mundo y amar al prójimo, especialmente al más necesitado y pobre de entre nosotros, entonces este amor es bendito ante los ojos de Dios. No confundamos, la lujuria es pecado, no el amor.

Así que si eres un joven gay, una joven lesbiana, un muchacho o muchacha bisexual, una mujer u hombre trans, o un ser humano intersexual, no tengas miedo, como lo afirmó Juan Pablo II, más bien: “abre de par en par las puertas a Cristo”. Dios te ama, te bendice desde el cielo cada día que te levantas, te apoya y está de acuerdo con que tengas y vivas la identidad o inclinación que tengas, él está de tu lado, amándote como eres, aceptándote como eres. No dejes que las interpretaciones fanáticas te turben o alejen de Dios, porque esa es la estrategia del demonio: venderte ideas falsas para que renuncies a una vida de fe, por eso no les creas a los líderes religiosos fundamentalistas, que se disfrazan de ovejas pero en realidad son lobos feroces generando declaraciones completamente incorrectas acerca de Dios. Recuerda siempre, que el amor de Dios es más grande que todo lo existente, que su compasión es magnánima y que él te medirá en el cielo por cuanto bien hayas hecho a los demás, no por tu inclinación sexual o tu identidad; y que, si algún día decides amar y vivir al lado de otro ser de tu mismo género, él estará en medio de ustedes bendiciendo ese amor y llenándolo de alegría y felicidad, si tú lo dejas.

Ánimo comunidad LGTBi de Guatemala, Dios ama y acepta tener la inclinación sexual que se tenga, así como vivir de esa manera, que continúe la lucha por el reconocimiento los derechos humanos y de la igualdad entre los hijos e hijas de Dios, que Dios acompaña y bendice este caminar desde el cielo y desde nuestros corazones, porque es ahí donde él mora, en nuestros corazones.

“Bienaventurados los que lloran, pues ellos serán consolados (…). Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, pues ellos serán saciados (…). Bienaventurados los misericordiosos, pues ellos recibirán misericordia (…). Bienaventurados los que trabajan por la paz, pues ellos serán llamados hijos de Dios (…). Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, pues de ellos es el reino de los cielos” (Mateo 5:4-10).[1]



[1] La mayoría de las citas bíblicas son tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMÉRICAS. Copyright © 1986, 1995 y 1997 by The Lockman Foundation. Usadas con permiso. www.LBLA.com.


Fuente Original:
http://reportajede.com/2013/07/la-otra-verdad-una-perspectiva-cristiana-que-aprueba-la-homosexualidad/



domingo, 7 de julio de 2013

Orgullo 2013: La comunidad LGBT en las calles




Ciudad de Guatemala, 07 de julio de 2013. La Marcha del Orgullo y la Dignidad de Guatemala en su edición número 13 ha concluido con éxito. Más de ocho mil personas gay, lesbianas, bisexuales, trans y heterosexuales solidarios caminaron de la Municipalidad hacia la Plaza de la Costitución, visibilizando la caminata LGBT más grande del país hasta ahora realizada.

En una vistosa y alegórica manifestación de identidad, las comunidades LGBT señalaron que a pesar del comentario presidencial sobre "la Guatemala conservadora", esta puede ser, y lo es, diversa, alegre y llena de esperanzas.  Y es que realmente lo opuesto a lo conservador no es lo liberal (entendido como lleno de equivocos o errores) sino más bien plagado de alegría por la vida y respetuoso de la diversidad (la sexual incluida).

El 29 de junio de 2013 fue un día atípico con relación a los años anteriores. Y es que la lluvia fue la única invitada a la Marcha que decidió no asistir y el recorrido fue acompañado en todo momento por el sol. Esa iluminación natural resalto lo vistoso de los trajes, las comparsas, las alegorías y carrozas.

El día previo, el Comité Organizador expidió un comunicado oficial donde en medio de la algarabía y festejos invitaba a las poblaciones LGBT a exigir al estado la firma inmediata de las convenciones contra toda forma de discriminación, violencia y racismo propuesta por la 43 asamblea de la Organización de Estados Americanos.


Y aunque la alegre y pacífica manifestación trascendio sin mayores sobresaltos, resaltó el hecho de que por primera vez en su historia, la misma fue invadida por movimientos antigays y fundamentalistas religiosos que desde la 18 calle de la zona 1 y aún en el Parque Central portaban mantas con citas biblícas que hacian referencia de la homsexualidad como pecado y buscando el "arrepentimiento" de los LGBT para que dios los perdonase por "sus pecados".



Este lunar en la actividad no tuvo mayor repercusión y la actividad culminó con exito alrededor de las 20:00 horas, convirtiendose en la Marcha más concurrida, más vistosa y más unida que este país haya observado.




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"POR UNA GUATEMALA MAS INCLUYENTE"
El Azul en el Arcoiris