El Azul en el Arcoiris reproduce integramente el artículo "Transexual guatemalteca consigue asilarse en Dinamarca" producido por la agencia de noticias EFE y publicada en Radio Primerisima.
Dinamarca, 12 de febrero de 2013. La guatemalteca Fernanda Milán se ha convertido en la primera persona
en lograr el estatus de refugiada política en Dinamarca al considerar
las autoridades danesas que su vida estaba en riesgo en su país de
origen por su condición de mujer transexual.
La obtención del asilo político bajo la convención de la ONU
culmina una batalla de varios meses con las autoridades danesas, que
accedieron a reabrir el caso ante la campaña de apoyo a Milán justo el
día en que iba a ser deportada a Guatemala y que acabaron tomando una
decisión histórica para las personas transexuales.
"Los primeros tres días estaba superemocionada, pero cuando
después bajó la adrenalina, pensé que era innecesario pasar por todos
esos horrores, tener que exponerte públicamente para tener justicia",
explica Fernanda Milán a Efe en una entrevista.
Aunque la decisión de otorgarle el asilo político fue adoptada
en noviembre, el entorno de Milán decidió mantenerla en secreto hasta
hace unos días para darle tiempo a recuperarse de un duro proceso que
atrajo la atención pública en Dinamarca el verano pasado.
Colectivos en defensa de la diversidad sexual de Dinamarca y
otros países europeos montaron una campaña a favor de Milán y se creó un
grupo para apoyar la causa.
"Sin esta campaña, mi caso habría sido enterrado, y ahora
estaría cortada en pedazos", admite Milán, quien denuncia que las
mujeres transexuales carecen de derechos en Guatemala, son excluidas y
empujadas a la prostitución, no reciben atención médica apropiada y son
víctimas además de ejecuciones extrajudiciales.
El caso de Paulina
Cita como ejemplo el caso de "Paulina", una mujer transexual
asesinada en 2005 en Guatemala y que tuvo repercusión internacional.
Fernanda asumió muy pronto su condición de mujer en un cuerpo
de hombre, una noticia que no fue bien recibida por su familia, lo que
le obligó a vivir en la calle desde la adolescencia.
Pronto empezó a involucrarse en la Organización de Apoyo a una
Sexualidad Integral frente al SIDA, Oasis, aunque su compromiso aumentó
después de ver cómo una amiga suya transexual era asesinada en plena
calle por un individuo tras una discusión.
Cuando en 2008 fue víctima de presiones de agentes de policía,
Milán dejó Guatemala para irse a Europa y acabó en Dinamarca, donde
ayudada por colectivos de la diversidad sexual pidió asilo político.
Fue enviada al centro de internamiento de Sandholm, al norte
de Copenhague, y contra su deseo, acabó en el departamento masculino y
sin acceso al tratamiento hormonal que tomaba desde adolescente.
La ayuda
"Todos los días fueron un infierno", confiesa sobre una
estancia de varios meses que terminó abruptamente al día siguiente de
haber sufrido una violación masiva con una huida sin rumbo fijo.
Fernanda cayó en la prostitución y tras una redada policial,
entró en contacto con Reden International, una organización danesa que
lucha contra la trata de mujeres y que le ha dado cobijo durante casi
dos años, además de ayudarla a reabrir su solicitud de asilo.
"Yo estaba muriéndome, pero todas esas personas me pegaron con
goma de regreso", explica Fernanda Milán sobre lo que llama "un proceso
de vida completamente devastador", aunque "abrumada" por las muestras
de solidaridad que recibió en los siguientes meses y que la han ayudado a
recuperar la esperanza.
Ahora habla de "compromiso" para apoyar a gente en su
situación a través de una fundación, de estrechar alianzas con otros
colectivos y con sindicatos e instituciones de salud, sin olvidar ni su
país de origen ni América Latina, donde la situación para las personas
transexuales es precaria.
"Hay que hacer cambios políticos, pero sin educación no vale
de nada, la violencia no va a disminuir. Todo empieza desde la
educación, hay que hacer ver a la gente que las personas de la
diversidad sexual también son seres humanos", afirma Milán, que pone de
ejemplos de progreso a Chile y Argentina.
Convertirse en una especie de icono para la diversidad sexual
no es algo que le preocupe especialmente, porque si bien está agradecida
por haber obtenido asilo político, dice estar "dolorida" en cierto modo
por ser la primera en lograrlo en Dinamarca.
"A mí me gustaría estar en Guatemala trabajando, pero no puedo, porque mi vida está en riesgo y no soy una mártir", lamenta.
Fuente.
http://www.radiolaprimerisima.com/noticias/inmigrantes/136279/transexual-guatemalteca-consigue-asilarse-en-dinamarca