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viernes, 15 de febrero de 2013

OTRANS destaca importante resolución judicial a favor de mujeres trans en Guatemala


Guatemala, 15 de febrero de 2013. En conferencia de prensa realizada en las oficinas de la Organización Trans Reinas de la Noche, se conoció el posicionamiento de dicha organización acerca de la resolución otorgada por un juzgado nacional con relación a los actos discriminatorios que se le atribuyeron al sistema penitenciario guatemalteco.


“Lo que nosotros promovemos es la libertad de expresión y la protección a la integridad física   y la dignidad del ser humano”.  Rocío Samayoa, miembro de la Red Legal en Derechos Humanos.

Rocío Samayoa señaló que la violación se generó a través de una circular extendida a los diversos centros privativos de libertad para que las personas vistieran y llevarán el cabello acorde a su “sexo biológico”. La norma dirigida hacia personas homosexuales se aplicó exclusivamente a mujeres trans.

Samayoa acotó que en este caso fueron violentados diversos artículos constitucionales, entre los que destacaba el artículo 4, referente a la igualdad de todas las personas y el artículo 19, sobre la obligación del sistema penitenciario de resguardar la integridad física y moral de todas las personas privadas de libertad.  La entrevistada resaltó que  la denuncia interpuesta en contra de esa medida no  buscaba aplicar privilegios especiales o cárceles exclusivas para mujeres trans sino únicamente promover la libertad de expresión y protección de la integridad física y dignidad del ser humano.

Johana Ramirez, directora ejecutiva de OTRANS  refirió que las poblaciones LGBTI (lesbianas, gay, bisexuales, trans e intesex) no cuentan con protección y mucho menos  aquellas privadas de libertad.  Recordó que la situación de detención no limita ni suprime los derechos humanos de cualquier persona. Reafirmó que la resolución favorable no va encaminada a buscar  privilegios sino al respeto de la igualdad y protección de los derechos humanos que no solo atentan contra las privadas de libertad, sino a las mujeres trans en diversos contextos  como la salud, educación, trabajo entre otros.


“Creemos que esta resolución nos da pautas para seguir evidenciando  otro tipo de casos, otro tipo de violaciones de derechos humanos que están en el ámbito nacional” indicó Ramírez.

La directora de OTRANS comentó que los diversos casos de agresión contra trans van desde asesinatos hasta acciones de desaparición forzada. Ramírez fue enfática al reconocer que  el rector llamado para  proteger y velar los derechos en  Guatemala es el Procurador  de los Derechos Humanos, de quien no han recibido el acompañamiento idóneo y adecuado, haciendo hincapié en la necesidad de que este funcionario y su institución  acuerpe estas acciones y que tome rienda en el asunto para la defensa de los derechos de las comunidades LGBTI.

Por su parte, Gabriela Tuch, coordinadora del Observatorio de Derechos Humanos recordó que esta es la primera resolución de este tipo  que se da en Guatemala  y probablemente en el resto de  Centroamérica y que permitió reconocer explícitamente los derechos de las personas trans.


jueves, 31 de mayo de 2012

La lluvia, una gran caricia y nada más

Nota Informativa:  El Azul en el Arcoiris, reproduce a continuación  la crónica de Maurice Echeverría, publicada en  Plaza Pública  (www.plazapublica.com.gt) el pasado 28 de mayo de 2012.


It comes together again, it comes together again…
somehow” 
Fanfarlo 

Ignoro dónde conocí a Gerardo. ¿Habrá sido por medio de su hermano Julio Hernández, el cineasta –con quien yo trabajara en la sección cultural de El Periódico? ¿En un vacile o rocanrol? ¿Fue con Tansú, mi novia de entonces? La verdad es que en aquella época –hace unos, casi, quince años– todos nos conocíamos a todos, más o menos. Era una idéntica crónica de nocturnidad, un mismo movimiento en la noche elevada, éramos como embarcaciones perdidas–conjuntamente–en algún mar, res derelicta...
Con Gerardo teníamos aquel amigo en común, Julio Mendizábal, que luego habría de morir asfixiado en su propio apartamento en llamas, en un edificio del centro.
Y con el Julio y el Gerardo y la Tansu y otros amigos nos íbamos a la Jacaranda –afuerita de la universidad– a beber, a reír, y a indignarnos. Tiempos aquéllos tan mutantes, tan jacarondosos: tomar innumerables litros de cerveza, y a ratos regresar al aula, a entrarle a Heidegger.
Yo creo que Gerardo ya era bien gay por esa época pero no recuerdo que lo habláramos, que eso fuera tema de conversación… Luego nos dejamos de ver por una década o quizá más. Gerardo salió del país, no sé si a EE.UU o a México (es medio mejicano) y hasta hace poco nos volvimos a ver. Invitó a mi esposa Claudia Armas a que tocara –ella canta y toca, su onda es la música– en la inauguración de la sede institucional de la organización LAMBDA, en donde Gerardo anda trabajando, por estos días. LAMBDA es una organización enfocada a los derechos de la comunidad lésbica, gay, bisexual, trans e intersexual (o por sus siglas: LGBTI). La fiesta de inauguración se llevó a cabo el 18 de abril de este año.
Wang Dang Doodle para ellos–ellas
La sede de LAMBDA está ubicada en la segunda avenida. Llegamos allí con la Clau y el Primo, un amigo, también músico. Rápido damos con la casa, gracias a una gigantesca bandera arcoíris, que representa la diversidad LGBTI. Una bandera arcoíris siempre es un excelente prefacio a una buena fiesta.
Gerardo nos recibe y muestra la sede de LAMBDA, con esa sonrisa en libertad que posee. Es una casa de tres niveles, con una terraza muy chilera desde donde se ve un trozo barroco de la ciudad. El fragmentario: techos de zinc, edificios viejos, entramado inefable de cables de teléfono, la cúpula de una iglesia en donde muy seguramente no te van a dejar comulgar si vives con alguien de tu mismo sexo.
Gerardo me presenta a Víctor López, encargado de la parte de incidencia política en LAMBDA. Le comento a Víctor una nota de Prensa Libre aparecida ese mismo día, con declaraciones que diera Marcelo Núñez (todavía en el Ministerio de Salud, entonces). En la misma, se decía que según al funcionario“ el 19 por ciento del total de infectados son hombres que tienen relaciones con personas de su mismo sexo, pero también hay un número considerable de heterosexuales”. Y bueno, alguien en facebook comentaba que esa manera de presentar la información no dejaba de ser… encapsulante.
Poco a poco, LAMBDA se va llenando de gente. Veo lesbianas muy juntas. Veo dulces chavitos gay, y son… compactos, tan exclusivamente chapines (podríamos decir que los gays chapines son únicos en su género). Y luego circulan las guapas trans, en microfaldas, esfinges dignísimas del cross-dressing. Mareas de gente –¿unas trescientas personas?– circulando festivamente y comiendo y bebiendo y distinguiéndose entre sí y en gran comentario. Y hay un toqueteo agradable y general. Se me ocurre que muchos de los presentes pueden hacerlo –abrazarse sin pena– aquí, pero a lo mejor no tanto en otros lugares, a lo mejor menos en la casa de los papás, en los restaurantes, en la simple calle. En una sociedad desollada por los prejuicios, hay muchos encarcelados en la lógica anónima “chico busca chico”, “chica busca chica”.
Claudia y el Primo se han puesto a tocar, bajo un toldo puesto en la terraza, canciones propias y del blues clásico. No estoy seguro si es la clase de música que esta audiencia prefiere, más proclive a las rolas de una Gaga que a escuchar Wang Dang Doodle de Koko Taylor, pero la cosa parece estar funcionando. La idea de LAMBDA y de Gerardo es justamente darle a la comunidad nuevas referencias por medio de estas veladas culturales, y mudarlos un poco de la plantilla, además claro de promover la convivencia.
En su momento me pongo a hablar con una persona transgénero –muy mujer, ya mayor, cojea debido a un terrible accidente de carro. Me relata una historia tristísima, que no voy a replicar aquí, pero que me partió el corazón en mil pedazos.
Luego se procedió a la parte de la velada en donde se la daba reconocimiento a distintas personas vinculadas a la comunidad. Terminada esa sección de la noche, los músicos y yo movilizamos los instrumentos musicales al carro, por demás una proeza, dada la dificultad de traspasar las sucesivas capas de gente, y dejamos atrás la fiesta, que según me contaron luego, terminó ya tarde.
Cuervos de 6 colores                 
Gerardo llegó a verme luego a alguna actividad, entrevista o no sé qué, en Sophos. Al final de la misma, hablamos un rato. Me contó de una marcha venidera –el 17 de mayo– contra la homofobia. Que estaban preparando con los chicos de LAMBDA un taller de esténcil, me dijo (esténcil es una técnica en la que se aplica pintura a una plantilla con un dibujo recortado). Mhmm… pensé. Allí hay una nota interesante... Le pedí que me mantuviera informado.
Y así lo hizo.
Me escribió un primer correo, en donde entre otras cosas puso:
Dada la sensibilidad e interés en las cuestiones relacionadas con la población homosexual en Guatemala te invitamos a participar con acciones concretas para darle visibilidad al tema de la comunidad gay de Guatemala, autodeterminada por las siguientes siglas LGBTI que se traducen a Lésbico, Gay, Bisexual, Trans e Intersexual; como contraparte al término políticamente correcto que invisibiliza por repudio y que además incluye al agresor heterosexual: Diversidad Sexual.
Y luego también:
La situación es difícil en Guatemala puesto que aquí se dice que la homofobia no existe, no es un término que siquiera sea mencionado en algún manual de convivencia, normativa, regla o ley. Homofobia es una palabra que no ha sido adoptada por la sociedad para caracterizar cierto tipo específico de discriminación, aquí primero adoptaron el bullying, tanto así que hasta están trabajando en el congreso una ley que lo sanciona. Y sobre la homofobia, nada.
Y adelante:
Lo que queremos es que colabores con nosotros, los otros.  
Yo por mi parte le escribí a Gerardo:
Gerardo, un abrazo fuerte. Definitivamente tengo a LAMBDA y la comunidad LGBTI en mente y en el corazón. Y estoy con la intención de proponerle un reportaje o crónica a Plaza Pública, algo mucho más ambicioso que lo que pueda hacer en Buscando a Syd. Para lo cual necesitaré enormemente tu ayuda. Te estaré contando todo al respecto. Entretanto a lo mejor me podés facilitar tu cel. Mejores deseos, m. 
Y él me respondió:
Maurice, gracias por el apoyo, decretamos que cuervos de 6 colores sobrevuelen y te protejan al andar. 
Y también:
Mira, te comparto información que enviamos en abril para nutrir el EPU [Examen Periódico Universal, mecanismo que vigila el cumplimiento de los derechos humanos de los Estados miembros de la ONU, en donde la sociedad civil es quien hace la evaluación], nosotros (LAMBDA) fuimos la única organización LGBTI en Guatemala que envió la  información, seguramente también porque el resto de organizaciones están atrapadas en el  botín del SIDA, que es lo único en donde la comunidad puede participar, cuando quiere participar en algo. 
Lo que me gusta definitivamente de Gerardo es que en su constitución delgada y ectomórfica hay siempre un apestado, un indignado, un punki, y seguramente le aportará a LAMBDA una dosis bella de indispensable irreverencia. Seguramente fue suya la idea de movilizar un taller de esténcil (con el artista Jorge de León) para los chicos de LAMBDA. En una atmósfera en donde los presupuestos para la comunidad LGBTI son dirigidos y limitados, hay que hacerse de nuevas formas facciosas, creativas, baratas, para difundir el mensaje. No sé si de LAMBDA saldrá el próximo Banksy, pero lo importante es que se hagan de lenguajes frescos y urbanos. En un medio en donde no sobra el dinero para la visibilización, hay que revisitar ciertas premisas del hazlo tú mismo, y repensar los formatos clásicos clásicos del underground –fanzines, toques, volantes, arte callejero, la clase de cultura no institucional que, bien orientada, puede generar mucho momentum.
Gerardo fue de mucha ayuda para escribir este artículo. Nos seguimos escribiendo a lo largo de los días.
Sexo, orientación sexual, identidad de género
Días más tarde, entrevisté a Jorge López Sologaistoa, director ejecutivo de OASIS (Organización de Apoyo a una Sexualidad Integral frente al SIDA) en el Obelisco, momentos antes de que empezara la marcha contra la homofobia. Él me dijo cosas bastante interesantes que me ayudan a definir las identidades de los LGBTI. El cuate, bastante sereno y articulado.
“Las comunidades de la diversidad sexual, como yo las llamo, tienen algunos parámetros para poderlas definir”, comenzó diciendo. “Por ejemplo, las características anatómicas del sexo podrían definirnos más allá de hombres y mujeres. Luego podemos ir con la orientación sexual, que es el gusto, la atracción erótica–afectiva hacia otras personas. Y finalmente está la identidad de género, que tiene que ver con la construcción cultural, aunque también está relacionada con el sexo y la orientación sexual.”
“Sobre estos parámetros se puede construir la identidad que te permite ser parte de un grupo para que te reconozcan. Cualquiera en el mundo que me mira con mis colores de la diversidad sexual, identifica que soy parte de las comunidades de la diversidad sexual y de género.”
A lo cual yo le comenté que me daba la impresión que además esa identidad no era algo congelado, sino más bien dinámico.
Me respondió: “Es muy dinámico, pero responde a ciertos patrones. Si vos sos un hombre heterosexual, te van a atraer las mujeres. En mi caso muy especial, yo recuerdo que cuando tenía diecinueve años accedí a la presión social de vivir con una mujer, y eso duró tres años y medio. Lo superamos y la quiero muchísimo. Pero no era mi pareja sexual.”
En realidad, aquí hay mucha tela que cortar, y un sinnúmero de posiciones teóricas que oscilan desde el esencialismo hardcore hasta el constructivismo líquido.
Wiki dixit
Imposible ponerse a definir en este breve espacio las distintas categorías (lésbico/gay/trans/bisexual/intersexual) que por demás presentan cada cual innumerables complejidades taxonómicas. El interesado puede irse directo a Wikipedia, o seguir leyendo el artículo. Los links:
Agrego otras categorías que me parecieron interesantes:
Tómese en cuenta que si bien hay un corpus teórico avanzado en torno a estas categorías, muchas aún son trabajo en proceso, y tienen con frecuencia límites flotantes, además de una trama vertiginosa de subcategorías. Por demás, a veces se dan situaciones muy complejas y difíciles de entender para un heterosexual clásico. Un ejemplo muy elemental (y los hay, créanme, mucho más epatantes) es la del gay al que le gusta un chico transgénero. Hay que tomar en cuenta pues las posibles permutaciones voltaicas que se dan entre las innumerables identidades. Y a eso hay que agregar cómo se dan a menudo toda clase de saltos diacrónicos, o evoluciones en el tiempo, en la forma de concebirse de un individuo o comunidad LGBTI. Un auténtico laberinto –aunque muy divertido– de alteridades sexuales.
“Glee es malo para América”                             
 Y Obama –primero Biden, en una suerte de indiscreción pública por la cual luego tuvo que disculparse–tiró la casa (Blanca) por la ventana: dio su apoyo al matrimonio igualitario, saliendo así… del clóset, de alguna clase de clóset político. La noticia inundó los medios: algunos hablaron de voto seguro, otros de riesgo calculado, y otros de indeterminación electoral. Como sea, aquí Obama se alineó con otros líderes mundiales –como el recién electo François Hollande (Francia), o bien David Cameron (Gran Bretaña), Cristina Fernández (Argentina)– en un importante paso hacia el reconocimiento de los derechos de los gays. La noticia dividió a EE.UU. y al mundo como una papaya, la papaya polarizada. Es cierto que la cultura gay ha permeado a los Estados Unidos desde hace muchísimos años. Lo cual se refleja en su cultura popular, todos esos sitcoms y programas de tele como Ellen, Will and Grace, Modern Family, que por demás han resultado ser enormemente educacionales. Pero siempre habrá una Bristol Palin diciendo, beatíficamente: “Glee es malo para América”. Y si bien es cierto que vimos a una transexual Jenna Talackova admitida en Miss Universo, lo cierto es que eso no fue sino el producto de un rechazo previo (“No cumple con los requisitos para competir”, le dijeron). En América Latina igual: la ley Zamudio, en Chile, se erige como un hito en contra de la discriminación –y prefacio a la ley por el matrimonio igualitario en ese país–, pero hemos de recordar que lleva el nombre de un chico –Daniel Zamudio– que fue asesinado a golpes en un acto de violencia neonazi.
Las tensiones siguen vigentes. No todo es fiestas en la casa de George Clooney. Ni declaraciones consagrantes de Cristina Fernández. Siempre habrá un Mitt Romney y un Bible Belt neopentecostal estadounidense para aguarnos la fiesta. Los estados homofóbicos en el mundo no son uno ni dos. Y pese a los llamados que hace, por ejemplo, la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos, los crímenes de odio siguen rampantes, siguen viajando en jet. ¿Por qué los manuales de diagnóstico oficiales aún consideran a las personas transexuales y transgéneras como enfermas, aún con un fuerte movimiento por despatologizar estas identidades?
En Guatemala, estamos muy lejos de tener una ley de matrimonio entre personas del mismo sexo, o una Ley de Identidad de Género, como en la Argentina. La organización local Otrans (Organización Trans Reinas de la Noche) denuncia cómo cada año matan a las trans por decenas. Las verdaderas reinas aquí son la marginalidad y la vulnerabilidad. Inclusive los llamados líderes de opinión en el país muestran un lado regresivo en términos de ciudadanía sexual que da miedo, como se ve en esta columna de Brenda Sanchinelli sobre el apoyo de Obama al matrimonio homosexual, un claro ejemplo de cómo procede la heteronormatividad  cristiana en su modo más burdo: "Lo que más tristeza da a muchas personas en el mundo es que con decisiones como la de Obama, que van en contra no solo de lo establecido por Dios, sino de la propia naturaleza del hombre, llevará a la debacle no solo a EE.UU., sino contribuirá para que la sociedad humana continúe con el inminente proceso y pronta autodestrucción".
“El carlismo se cura leyendo y el nacionalismo viajando”, dijo Pío Baroja unos años antes. De igual manera, la homofobia, la lesbofobia, la transfobia, la bifobia se curan creando relaciones íntimas e intercambiando con los LGTB: familiarizándose con su forma de ser, su zona de códigos, su humor, su indignación, y su inspiración.
La división interna también existe, y aporta sus elementos a este descalabro. “Es como si fueran partidos políticos”, me dice mitad en broma mitad en serio Gerardo. ¿Por qué no caminaron en un solo bloque,el 17 de mayo? ¿No hubiera sido más arrasador el resultado?
De la indiferencia a la arreferencialidad
No me lo están preguntando, pero yo veoa tantísimos gays guatemaltecos que tienen dinero, educación, poder inclusive, que podrían tener una enorme incidencia en su medio y alterar el régimen de la homofobia, y de machetazo me desmoraliza comprobar cómo carecen de dimensión política, de involucramiento, de cualquier sentido de militancia básica, de compromiso, no pocas veces de integridad. No les vi (salvo alguna muy marcada excepción) en la marcha contra la homofobia del pasado 17 de mayo. Acaso sea porque provienen de una esfera de poder que no cree en las causas, más allá de las del dinero y la empresa. ¿Cómo se les va a respetar por lo que son, si ellos no tienen seriedad de lucha, frontalidad? Por el contrario, muchos están completamente alineados con el establishment estamental, el patrilíneo. No pueden concebirse en un situación de ostracismo familiar, social y económico. Todo termina en una triste fiesta de clóset. En cuanto a los gays de clase media, no pocos están aterrorizados por los fantasmas de la religiosidad judeocristiana y la culpa, y no terminan de secularizar sus impulsos homoeróticos. En la clase baja, nos mudamos a una zona de completa arreferencialidad, especialmente en el universo indígena. Sí, ya sé, no me lo están preguntando…
El taller de esténcil
El lunes 17 de abril cruzo el centro en la Negra Tomasa (mi carro) oyendo bien fuerte el último de Farfalo, rumbo a la casa del fotógrafo italiano Simone Dalmasso, cuya foto reciente de Otto Pérez Molina, rodeado de militares en Santa Cruz Barillas, ha dado la vuelta al universo. Es algo así como el fotoperiodista del momento, y Plaza Pública lo asignó para hacer los pics, para mi gran alegría, del presente reportaje.
Pronto nos estamos tomando un expresso y hablando del freelanceo y otras cosas. De inmediato conecté con él. Hay una especie de dulzura en su forma de ser.
Enfilamos juntos a LAMBDA, en donde le presento a Gerardo. Procedemos a entrevistar a uno de los chavitos, a Cedrick: dieciséis años. Algo interesante de LAMBDA es que están trabajando con una novísima generación de LGTB. ¿Cómo te autodefinís en términos de orientación sexual?, le pregunto a Cedrick. “Soy gay”, me mira con sus ojos clarísimos, será por los contactos. Pero luego añade: “Todavía no estoy seguro, porque ayer fue la primera que me 'vestí'…” Con vestirse quiere decir vestirse de mujer, ponerse prendas femeninas. “Me siento a gusto vistiéndome, pero solo para shows…”, puntualiza. Le pregunto cómo fue la experiencia. “Me gustó…”, comenta. La ropa, los tacones, la peluca: le gustó. ¿Y tus padres saben que sos gay?, averiguo. “Sí, que soy gay sí”. ¿Y cómo lo toman? “Mis papás están en contra de eso”, me dice, “pensé que me iban a apoyar pero nada que ver: ellos me quieren cambiar”. Le pregunto cómo lidia con las personas que lo discriminan y el bullying homofóbico: “Trato de evitarlas porque no me gusta armar problemas; trato de decirles no y huir, cuando se me acercan, ya sé que por algo malo van.” Cedrick tiene muchos amigos gay. La mayoría los ha conocido en las organizaciones de la diversidad sexual. El miércoles Cedrick va a hacer un performance –interpretaciones de canciones en playback– aquí mismo en LAMBDA (yo también voy a hacer mi propia performance, por cierto: una lectura).
Luego nos dirigimos a una sala en donde el resto de chavos (Jimmy, Daniel, Luis, Herbert, Alfredo, Auriel, Jose, Armando, Azael, y otros)se han reunido. Una especie de charla colectiva. Alguno comenta, escéptico respecto al proceso de hacer esténcil: “Dentro de mis principios no está el andar manchando paredes, o ese tipo de cuestiones. En lo personal, no creo que sea la mejor herramienta: lo que tenemos que hacer es prepararnos mejor, e ir al Congreso y asumir un rol político allí”. A lo que otro agrega: “¿Cómo voy a defender mis derechos si no sé un poco de historia, quiénes fueron las personas que trascendieron en la comunidad gay? Tenemos que enterarnos”. “Yo creo que lo principal son las escuelas y los medios de comunicación”, dice otro. “Lo que quiero mostrar es la inconformidad en cuanto a la homofobia”, agrega uno más.
Víctor ahora pide ideas para los esténcil. “Mi concepto sería hacer una zebra de colores”, comenta alguien. Y otro: “Quiero sacar a Otto Pérez Molina con su boina militar y que la boina tenga una bandera gay”. Y así, uno tras otro, van dando su aporte. Al verlos, no me cabe la menor duda de que todos ellos no podrían ser otra cosa que lo que son: chicos de la diversidad sexual.
Luego se ponen a trabajar en tres grupos, con el objetivo de realizar las plantillas para los esténcil, bajo la dirección del artista Jorge de León. Jorge de León es un artista duro, urbano, proveniente del universo de las pandillas y la experiencia carcelaria. Un perfil interesante.
Carta a la Muni
Durante la charla, Gerardo aprovecha para leer una carta que enviaron por parte de LAMBDA a la municipalidad, el día 4 de mayo. La carta:
Guatemala 04 de mayo del 2012
A: Municipalidad de Guatemala, Centro Histórico 
De: Asociación LAMBDA 
Asunto: Actividad contra la discriminación 17 de mayo 
Por medio de la presente Asociación LAMBDA comunica a las autoridades correspondientes que el 17 de mayo se celebra el Día Internacional de Lucha Contra la Homofobia (International Day Against Homophobia, IDAHO). Y LAMBDA como ha venido realizando cada año, conmemora junto con miles de organizaciones a nivel internacional la eliminación en 1990 de la homosexualidad de las listas de enfermedades mentales por parte de la Asamblea General de la Organización  Mundial de la Salud (OMS). 
Por lo que solicita de manera atenta los permisos correspondientes para la realización de la actividad conmemorativa el día 17 de mayo del 2012, en frente al Portal del  Comercio. 
La actividad consta del siguiente programa: 
–Manifiesto contra la discriminación. 
–Mesa de diálogo con autoridades gubernamentales y entrega de reconocimiento por su labor en la lucha contra la discriminación por homofobia a i nstituciones públicas. 
–Proyección de cortometrajes. 
–Proyección de videodocumental. 
–Proyección de audiovisual de LAMBDA. 
Atte.
Gerardo Hernández Cordón 
Cultura LAMBDA 
Pero Gerardo no está contento, porque por parte de la Municipalidad le han pedido luego el listado de las películas y el contenido. Gerardo lee una carta que ha enviado en respuesta a la Municipalidad. Aquí un extracto de la misma:
Por lo tanto ante la solicitud de la Srita. Andrea Gallardo del día viernes 11 de mayo realizada vía telefónica, de proporcionarles los nombres de las películas y el contenido de las mismas (que finalmente implica el discurso y argumento que presentaremos ese día), para ser aprobado por la oficina municipal del Centro Histórico, respondemos que nos reservamos el derecho de no hacer de su conocimiento el contenido de nuestro discurso para ser aprobado, puesto q ue la LIBERTAD DE EXPRESIÓN no se regula por ningún grupo, sea municipal, gubernamental, religioso o privado, sino que se procura y fomenta expresamente en los artículos: 
–Artículo 19 de la Declaración de los Derechos Humanos. 
–Artículo 35 sobre la Libertad de Emisión del Pensamiento, Constitución Política de la República de Guatemala. 
–Artículo 33 sobre Derechos de Reunión y Manifestación, Constitución Política de la República de Guatemala. 
Quedando claro que cualquier solicitud al respecto para regular nuestra postura y argumentos es INCONSTITUCIONAL, arbitraria y sumamente prejuiciosa y discriminatoria. 
Gerardo comenta: “Nosotros tenemos los argumentos, esto no es vandalismo, esto es un acto netamente homofóbico, han de pensar que vamos a poner pornografía…” Y en esa línea.
Me comuniqué con el departamento encargado de regular las actividades del Centro Histórico de la Municipalidad, para obtener su punto de vista sobre este asunto. Me solicitaron entonces que les transfiriera mis preguntas por escrito, y así lo hice. Pero no recibí ninguna respuesta.
El baile de LAMBDA      
Me parece que hay que hablar más a profundidad de LAMBDA.
LAMBDA es una iniciativa relativamente nueva, en proceso de crecimiento, que empieza a posicionarse en el ambiente institucional de la diversidad sexual. El nombre nos remite a una letra griega (λ) reconocida internacionalmente como símbolo gay y lésbico. Su slogan es “Igualdad, Dignidad, Derechos”.
LAMBDA está vinculada a la figura de Herbert Hernández, quien es subdirector ejecutivo. De 32 años –pelo largo, negro– Herbert ya posee esa fluidez propia y lenguaje de alguien que ha remado en las aguas organizacionales por unos años.
Comienza el interés de Hernández en el tema de derechos humanos, VIH, y diversidad sexual, en ASI (Asociación de Salud Integral), año 1999. Primero como voluntario –eventualmente pasa a la parte de coordinación– en el proyecto Rodalinda, interviniendo espacios de vía pública en donde se practica trabajo sexual de hombres, mujeres y trans. Las intervenciones consistían mayormente en dar información, distribuir condones, orientar en el tratamiento de infecciones, y dar acompañamiento de derechos humanos cuando había agresiones.
“En ese tiempo eran muy comunes las redadas”, observa Herbert. “Llegaban a traer a todas las trabajadoras sexuales en Cafesa y zona uno y se las llevaban como delincuentes. Se las llevaban a las comisarías, y de allí a las que eran travestis y tenían el pelo largo las rapaban, y las ponían desnudas a hacer sentadillas en la comisaría, para burla de todos. Y cuando las arrestaban y las llevaban a la cárcel, era peor la cosa: porque entonces eran la comidilla de los presos. Recuerdo mucho el caso de una de ellas, se llamaba Alejandra, ella murió por VIH: me contó llorando lo que le había pasado en la cárcel. Era una cuestión de abuso sexual; incluso no podía dormir, porque tenía que realizarle sexo oral a todo el que se le pusiera enfrente, y tenía que hacerlo. Y el que quisiera penetrarla igual pues allí estaba. La agarraban cuántos quisieran cómo quisieran… Tengo muy presente el caso de Alejandra, sí...”
Terminado el proyecto Rodalinda, viene a Guatemala un financiamiento por parte del Fondo Mundial, y Herbert plantea a Zaira Ortega, de ASI, una propuesta de diversidad sexual. En ese entonces, solo existía la organización OASIS trabajando en esa línea, y la idea era crear otro referente. Se aprobó la propuesta, llamada Proyecto Unidos, con una base comunitaria grande. De esta misma base comunitaria de hecho es que surge LAMBDA, obteniendo su personalidad jurídica en 2010. Como ya se dijo, estrenaron su sede institucional en abril de 2012. Antes de ello, la oficina de LAMBDA era una esquina en la casa de Herbert. Y aún así desde esa esquina hicieron movilización y salieron a protestar, por ejemplo contra la postura antimatrimonio gay de la Iglesia Católica durante la última campaña política. El equipo humano de LAMBDA es muy entregado y consciente: conocen en carne propia las vicisitudes de ser LGTB, y por tanto creen a full en los derechos de la comunidad.
LAMBDA ha empujado ya algunos proyectos. Uno de ellos, financiado por UNFPA (Fondo de Población de las Naciones Unidas), consiste en armar toda la normativa institucional, así como planes estratégicos y operativos de LAMBDA. Con ONUSIDA, empujan un pequeño proyecto interesante de sostenibilidad con una organización de jóvenes del área del Santiago Atitlán, llamado OLAS. Es un proyecto de generación de una microempresa, de nombre Perlas del Lago, donde estos jóvenes tienen la posibilidad de mejorar su nivel económico haciendo artesanías en mostacilla, cristal y tejido.
Con el Fondo Mundial, LAMBDA está trabajando acciones de incidencia política, generando cambios en aquellos que toman decisiones. Hay que distinguir que todo el financiamiento que viene a Guatemala para promover la diversidad sexual es tradicionalmente orientado al tema de VIH, así que lo interesante es que se intente vivificar otros ejes, como derechos humanos, legislación, y ciudadanía LGBT. “Queremos derecho a tener derechos: solo eso logra posicionar la dignificación de las personas.”
Además de hablarme de LAMBDA, Herbert me comenta sobre el Foro Nacional por los Derechos Humanos en una Sociedad Respetuosa de la Diversidad Sexual, cuya próxima edición se desarrollará el quince de junio de 2012, con varios participantes internacionales. El Foro inició primero como una iniciativa para combatir el tema homofobia en el seno de la Procuraduría de los Derechos Humanos. Ahora ya está planteado como una acción de sociedad civil. Es organizado por la Red Nacional de Diversidad Sexual (REDNADS) y otras organizaciones de diversidad sexual, asícomo agencias de cooperación.
Baute, Tzoc, Walt Whitman, Oscura lengua la noche
Así que Gerardo me invitó a leer en una velada cultural y de convivencia en LAMBDA, el miércoles 16 de mayo. En términos generales, soy muy escéptico con eso de las lecturas literarias –y es que hay ya demasiadas en la ciudad, y nunca te las pagan– pero en este caso la causa era demasiado bella, y me pareció que en términos del reportaje, quedaba más gonzo.
Viendo mi biblioteca, compruebo desmoralizado que no tengo mucha literatura gay o lésbica o trans. Así que le escribo a Juan Pensamiento, columnista de este honorable medio llamado Plaza Pública, a ver qué me podía rolar. Y me rola una serie de libros y revistas: Gay (0), del espléndido poeta local Manuel Tzoc (aquí pueden ver unas fotos espléndidas en donde sale “vestida” de indígena); un libro cómo no de Fernando Vallejo; una historia de la homosexualidad en las artes visuales; unas fanzines bien cachondas (Butt, Anal); una biografía de Pasolini…
La selección de la lectura quedó así: un poema propio que se llama No te faltará jamás la leche. Un trozo de mi novela Labios, cuyos personajes son lesbianas. Un momento del libro Al diablo la maldita primavera, del colombiano Alonso Sánchez Baute. Un pedazo de mi cuento Adivina quién viene a cenar.Nota de pie de página para Aullido, de Ginsberg, con su monumental comienzo.Mi poema Oscura lengua la noche, que escribí para Lorca. El ya mencionado Manuel Tzoc… Walt Whitman…
Ya con la selección, enfilo nuevamente a LAMBDA en la Negra Tomasa, bajo unos aguaceros demenciales. Escuchando siempre a Fanfarlo, y en particular esa rolita llamada De.con.struc.tion. Fanfarlo es la banda oficial de este artículo.
En LAMBDA me encuentro a Simone, quien ha estado fotografiando todo esto tiempo a los chicos.
En la convivencia de esta noche no habrá tanta gente como en la inauguración de la sede, me advierte Gerardo (es que la cosa se les salió un poco de las manos). Pero igual llegarán unas cincuenta personas, calcula. En las paredes están las pruebas de los esténcil: un tacón, una zebra de colores, frases tipo “La homofobia mata neuronas” o “No más bullying por homofobia”.
La velada empieza conmigo, con lo cual me convierto en la Reina del Performance Poético, la Darling Lírica. Aquí les va el link de la lectura (pues aquí vamos tras el periodismo de hiperlink, el periodismo tentacular).
Luego es el turno de Trip Chatía, una chica y su guitarra, como salida de los noventa, cuyo sentido del humor y buena onda me encantó: “Sonreír es canasta básica para cualquier cosa que hagamos en la vida”. Para mientras, Gerardo va regalando libros de Reinaldo Arenas o el Arte de las putas. Allí va mi biografía, dice alguien, entre risas.
Viboradas
Luego las cosas se ponen un tanto más serias: da inicio la charla–discusión sobre la homofobia, con Herbert Hernández, y Marlon Vega, columnista en el portal Gay Guatemala, defensor de la diversidad sexual, hombre de fe (muy interesado en impulsar la espiritualidad en la comunidad, “la gente está tan vacía porque hemos desatendido la parte espiritual”). Y la misma audiencia. El debate se extendió a lo largo de una hora.
Se habló de la homofobia interna. Según me entero, entre ellos mismos son discriminantes y perpetúan el sistema homofóbico (y machista) con burlas y risas sutiles y a veces no tan sutiles y a veces más que glaciales. Se tratan con desdén de pasivasviejasgordas–locas–maricas. Puras viboradas. A las lesbianas puede que les digan tortilleras o pescadas o machitos. Se oyen frases como: Yo no entro a ese lugar porque solo vestidas llegan, o: Allí va una putilla.
Y está el proceso de la falta de autoestima. Una trans comenta: Muchas veces decimos: no me miro bien, no parezco mujer, mi pelo no me luce, mi maquillaje tampoco… Pura negación de una misma.
“¿Cómo pretendo que la gente de afuera me tenga respeto, si yo no me respeto, ni respeto a los míos?”, dice Vega. “¿Por qué creen que el movimiento de mujeres ha tenido el éxito histórico que ha tenido hoy en día? ¿Será que todas esas mujeres se andan tirando las piedras, se han destruyendo porque la una es gorda y la otra es fea?”.
Se habló en un momento de las lesbianas… y, bueno, de cómo ellas han sido relegadas en las organizaciones, acaso porque no son tan agredidas como las trans, o porque el financiamiento VIH no se orienta sistemáticamente hacia ellas. A menudo sus organizaciones han tenido corta vida y no han pasado de ser pequeños apéndices en el colectivo LGBT –en donde hay, cómo no, corrientes machistas.                                                                                                                                                                  
En lo personal he sido homofóbica, transfóbica,
lesbofóbica y heterofóbica. Y yo también he
recibido discriminación. Siento que en las
organizaciones nos excluyen mucho a las
lesbianas. Siento que no nos toman como un
grupo de alto riesgo. Tal vez no somos el grupo
más vulnerable, pero sí somos el más discriminado
dentro de la comunidad LGTB. Eso molesta
bastante, y vamos a comenzar a hacer pronunciamiento
sobre eso.
–Cecia

Una de las grandes debilidades que tenemos
es que como personas de la diversidad sexual
no nos educamos. Si solamente grito y no me educo
solo soy, como diría San Pablo, un címbalo que retumba:
solo hago ruido.
–Marlon

Uno como heterosexual es homofóbico.
Pienso en la manera en que uno usa la palabra hueco.
Es una palabra que está encriptada en la cultura,
y que tiene tantos niveles de agresión,
y que uno usa de un modo tan indiscriminado, tan inconsciente.
–Maurice
El performance
Algunos de los chicos se han vestido para dar unos performances musical en playback. Apagan las luces. Aplausos. Antifaces. Humo morado. Música trans (¿y cuál otra pues?). Son performances, por supuesto, entre el drama y el sexo. Movimientos que son como anzuelos lascivos. Para algunos, es su primera aparición pública: el maquillaje, la minifalda, tacones altos. Azael ahora es April, y parece un personaje manga, con carita de falaz inocencia, una sonrisilla sucia, súper sexi maquinita sensual, delgadita y fotogénica. Cedrick se ha traducido a Sharleene. La transformación es total. Si un heterosexual viera a su hija heterosexual de 16 años hacer lo que estos chavitos están haciendo, se caga. Y con toda razón. Pero tiendo a pensar que no se pueden aplicar los mismos criterios de los heteros a los LGTB, porque los LGTB por naturaleza son mucho más eróticos, sin pretender con ello reducirlos a una mera genitalidad. Aquí, en este contexto, lo que estos chavitos hacen parece tener sentido, y además lo están haciendo en el seno de su comunidad de apoyo, en un ambiente controlado, y no en un cuarto oscuro de un club mercenario quién sabe dónde. El  performance como carretera a la libertad. El ser visto como ciudadanía radical. Luego es el turno de Dominique y de Samantha, con su vestidito leopardesco, ante la evidente emoción de los gays, que participan con gritos libertarios. Auriel, él también, se pone a bailar, y arrasa. Termina el set Janeth (¿Jeannete?) que canta con teatralidad: pero soy mujer, respétame…La audiencia chifla.
Ahora el show ha terminado. Afuera está lloviendo. Se ha cancelado la sesión de esténcil en las calles, que estaba planeada para hoy en la noche.
Salgo a la calle, a esperar mi taxi. En la esquina de esta cuadra, hace exactamente 28 años, mataron a Luis de Lión. Periodismo místico.
La marcha                                                                                                                                            
(“Amarse entre iguales no es nada distinto”)
Hoy, 17 de mayo, se conmemora el Día Internacional contra la Homofobia y la Transfobia. Rueda de prensa virtual organizada por la International HIV/AIDS Alliance, REDLACTRANS y la Oficina Reginal de ONUSIDA.
Se trata de la presentación de la publicación “Construyendo una realidad de derechos”:seis estudios de caso sobre el trabajo de organizaciones de personas trans en América Latina, específicamente en Argentina, Bolivia, Ecuador, El Salvador, Honduras, y Uruguay.
Entre los invitados a este evento virtual está presente la argentina Marcela Romero, presidenta de REDLACTRANS. Pero ella no se encuentra en Argentina sino de hecho en el Hotel Royal Palace –en zona uno– en donde la comunidad trans ha organizado un foro en físico. Marcela Romero está presente en el país para apoyar la causa, y en un rato acompañará la Caminata contra la Transfobia convocada por OTRANS (Organización Trans Reinas de la Noche), con activistas de múltiples países, en todo su esplendor.
Ya por la tarde, enfilo al Obelisco, para atender la marcha contra la homofobia convocada por grupos emergentes de la diversidad sexual, como SOMOS y ODISCEA. Es la primera vez que grupos de diversidad sexual hacen una marcha desde el Obelisco (siempre en el pasado ha sido desde la Municipalidad).
Nubarrones grises… no muy buena señal. Llego y soy literalmente el primero en llegar. Ni muchos, ni machos, reí para mis adentro, una pequeña broma heterosexual, de mal gusto. Por fin, una bandera de arcoíris. Se asoman las primeras personas, que colocan sus mantas en el suelo (con eslóganes tales como  “Somos genéticamente normales”; “La homosexualidad no es una enfermedad pero la homofobia sí”).
De todas maneras, siento que hay poca gente. Esto no es Berlín ni San Francisco ni el DF. Es mi impresión que la marcha pudo viralizarse mejor, que faltó más agresividad en las redes sociales.
Ahora está lloviendo. La marcha empieza. Parece que el grupo se ha acuerpado más, que hay más presencia. En un estado de alegría, avanza la columna por el carril auxiliar de La Reforma. Yo camino con ellos. Allí están los amigos de LAMBDA: llevan puestas las camisetas de la organización. Veo a April. También a Sharleene. Me temo eso sí que hicieron mal en venir en tacones. Los tacones son bueno para muchas cosas, pero nunca para salir a protestar.
La gente observa. Pasa un bus del Instituto Adolfo B. Hall. Y todos viendo. Tengo la corazonada de que a más de alguno le gustaría estar marchando con nosotros. Ciertos carros bocinan, solidarios. Caché a más de algún varón viéndole el culo a una chica travestida. Qué ameno. Un señor ya mayor mira todo como si lo hubiesen transferido a un infierno incomprensible: no puede computar lo que estaba ocurriendo. La gente en la calle filmando con el celular. A la mayoría le causa gracia el espectáculo. Capturo el siguiente diálogo:
–¿Ni sabés quién va allí? El Josué.
–¿El Josué?
–¡Josué! ¡El decorador!
La lluvia nos moja a todos. Mañana muchos amanecerán enfermos, pero felices. Sigo con ellos un rato, luego me aparto y voy a casa, en donde me pongo ropa seca. Ya en carro, me dirijo a la zona uno; en específico a la “actividad del beso”, ya tradicional: los gays y lesbianas besándose frente a Catedral, lo cual es una imagen memorable. Paso enfrente del edificio donde murió aquel mi cuate Julio. Allí ardió, en un día con menos lluvia tal vez. Me estaciono en el parqueo de la plaza central. Pronto llega la comitiva–comparsa. Están todos y todas empapados. Muchas camisas de LAMBDA. Alguien habla–grita por el megáfono.
Salir del closet es hiperdifícil: y no es un clóset. Es más bien algo así como un set de muñecas rusas: hay un clóset dentro de otro clóset dentro de otro clóset y sucesivamente. Cada salida de clóset es un momento más expansivo de libertad. Para que estas personas pudieran darse un beso aquí en la plaza –en la Plaza Pública– muchos clóset tuvieron que ser abiertos.
Con tanta lluvia, la actividad de pasar pelis se ha cancelado también, igual que lo del esténcil (aunque en los días próximos los chicos de LAMBDA habrían de salir a empapelar y empapelar la ciudad). Pero eso no tiene importancia: para los que marchan con orgullo, la lluvia es una gran caricia y nada más. Poco a poco, el grupo empieza a disgregarse. Alguno irá tarareando alguna rola de Donna Summer, que ha fallecido hoy. Los volveremos a ver todos juntos y juntas en la marcha del Orgullo, el próximo 30 de junio. Con Gerardo quedamos en salir a un club gay un día de estos.

viernes, 4 de mayo de 2012

MOVIMIENTO DE LA DIVERSIDAD SEXUAL. Primera Parte

Nota Informativa:  El Azul en el Arcoiris, reproduce a continuación  el artículo  de María Luisa Calderón Ayala, quien publicara este artículo (de dos partes) en el espacio de los  Analistas Independientes de Guatemala. www.analistas independientes.org


Según Sofía Argüello, socióloga ecuatoriana, para estudiar las formas de articulación de las demandas de los grupos sexualmente diversos con el Estado, las políticas estatales específicas, las formas de acción colectiva, y los repertorios de acción de los movimientos pro diversidad sexual es necesario realizar una arqueología de los escenarios históricos de conformación de las ciudadanías sexuales, que implican además, en estos casos de análisis, desentramar los discursos y las agendas que desde la impronta del neoliberalismo clasifica qué tipo de ciudadano se requiere. 

Esta investigación es parte del curso sobre movimientos y organizaciones e inicia una aproximación a los movimientos pro diversidad sexual. Es un acercamiento básico que empieza con las relaciones conceptuales que fundamentan las identidades de la comunidad Lésbico, Gay, Bisexual, Transgénero y Transexual LGBT, que son la denominación actual que posee la colectividad, pero cada identidad tiene sus propias demandas y organizaciones; para poder entender también las raíces de la discriminación, exclusión y violencia a los que estos grupos se han enfrentado desde los inicios del Estado. Luego, se hizo una caracterización de experiencias en Guatemala y la incidencia que como organizaciones han tenido en las políticas públicas en diversos países; para enriquecer el conocimiento en la experiencia, se entrevistó al director de la Asociación Lambda, una organización con personería jurídica desde el 2010, pero que inicio su trabajo en 2005 como grupo de base comunitaria en el proyecto Unidos de la Asociación de Salud Integral. 

El primer movimiento contra la exclusión política, económica y social basada en un orden simbólico sexual represivo fue el movimiento feminista; a partir de ese momento se inicia una búsqueda mayoritariamente filosófica e ideológica para trascender la dicotomización de la heteronormatividad y los roles de género que impedían un desarrollo pleno del ser humano, para que tuviera la libertad social de escoger romper los esquemas y las expectativas basadas en sexo y la orientación afectiva-erótica, la libertad política de ejercer su ciudadanía y ser incluidos en las políticas gubernamentales, y el libre acceso a oportunidades de empleo y educación para tener una vida digna.


¿Qué se entiende por diversidad sexual?

Con diversidad sexual nos referimos al conjunto de prácticas, percepciones, conformaciones y subjetividades asociadas a la sexualidad, sus dimensiones biológicas, psicológicas y sociales. Este conjunto es resultado de la “combinación en cada persona y en cada cultura de factores biológicos, preceptos culturales y configuraciones individuales, en relación con todo lo que se considere sexual”.1


Entonces, la diversidad sexual es una multiplicidad de deseos y prácticas en las relaciones afectivas y eróticas. Sin embargo, desde la dimensión política y para visibilizar estas expresiones no comprendidas, censuradas o perseguidas, y reivindicar la garantía y promoción de los derechos de las personas que los viven, el término se suele aplicar a las manifestaciones de la comunidad pro diversidad sexual, la comunidad Lésbica, Gay, Bisexual, Transgénero y Transexual, e Intersexual - LGBTTI. 

Para entender las diversas identidades en la diversidad sexual, utilizamos el siguiente cuadro propuesto por Carlos Iván García para la educación de la diversidad, que explica los sistemas sexual y de género dentro del modelo dicotómico socialmente aceptado, e incluye la orientación afectivo-erótica que se usa para reconocer que no hay un consenso científico de si la atracción afectiva y erótica hacia personas de uno u otro sexo es de nacimiento o un proceso que se construye a través de procesos psicológicos y/o culturales. Según García, el término orientación sexual puede estar únicamente circunscrito al ámbito puramente sexual, por lo que no explica las construcciones de identidades sexuales diversas.






La heterosexualidad, homosexualidad y bisexualidad son categorías contemporáneas, de los 70s, creadas por médicos alemanes, por lo que esa “idea social de que, en razón de su deseo, las personas construyen una identidad específica y se hacen distintas de otras, también es muy nueva”.2 Era una percepción fenomenológica, sólo se veían prácticas sexuales. En las cuales, se debe incluir ahora las prácticas temporales u ocasionales. Otra categoría iniciada en los 70s fue el “Género” que se ha considerado la construcción cultural de la diferencia sexual, en alusión al hecho de que, “sobre la base de la distinción sexual, las sociedades humanas montan una gran cantidad de expectativas de comportamiento y oportunidades de actuación diferenciales entre hombres y mujeres”3.


Los/las transgeneristas o transgénero son las personas que desarrollan una identidad de género contraria a la socialmente esperada por su sexo o que se encuentran en tránsito entre géneros. Por esa razón, con frecuencia se autodenominan como transgeneristas de hombre a mujer o de mujer a hombre; quienes frecuentemente construyen una apariencia corporal en función de su identidad y no de su orientación sexual.


 

(Continuará)



  Pluma Invitada:
María Luisa Calderón Ayala.  
Analistas Independientes de Guatemala




Tomado de: http://www.analistasindependientes.org/2012/04/movimiento-de-la-diversidad-sexual.html

sábado, 28 de abril de 2012

¿Mundos diferentes? No lo creo


 Nota Informativa:  El Azul en el Arcoiris, reproduce a continuación  el artículo del blogger invitado Brian Tofte-Schumacher, quien es Asistente de Comunicación en la Comisión Internacional de Derechos Humanos para Gays y Lesbianas. IGLHRC
Traducción libre del inglés.  

Me encuentro en la terminal de llegadas internacionales del aereopuerto JFK. Mi misión: Conocer y acompañar a Johana Esmeralda Ramírez, defensora de los derechos humanos LGBT quien asistirá a una  serie de reuniones y audiencias en la ONU para informar sobre las condiciones que enfrentan las personas LGBT en su país.Hasta ese  momento, mi trabajo en la Comisión Internacional de Derechos Humanos para Gays y Lesbianas me ha llevado en un viaje increíble: He conocido personas que me  han abierto los ojos a  perspectivas  que nunca había soñado. Esta vez no fue diferente, conoci a Johana, activista trans de Guatemala que vino a Nueva York para presentar un informe sombra al Comité de Derechos Humanos.  

Por mi trabajo, he tenido la suerte de conocer a activistas de todo el mundo,  pero  en esta ocasión tenia un desafio particular: Johana sólo habla español. Aunque tengo algunas clases de español,  disto de de ser fluido. Había vivido en el estado de Washington,  en su mayoría de personas blancas,  antes de mudarme a Nueva York y  no tenía ni la inmersión lingüística en español, ni la preparación personal para llevar a cabo una conversación matizada sobre violaciónes de derechos humanos con un activista trans de Guatemala. ¿Eran nuestros mundos demasiado lejanos, para saberme útil en esta ocasión?  No lo sabía.Esperando a Johana, mi estómago sufrió la presión,  se me olvidó el vocabulario básico en español.  Pasó una hora. El flujo de viajeros internacionales comenzaron a llegar, y me pregunté ¿Dónde estaría Johana? Mi mente viajó a través de escenarios posibles: ¿Tiene problemas con la aduana? Dado su aspecto por ser una mujer transexual. ¿O acaso será con sus documentos de identidad? ¿Es algo más mundano? ¿Perdió su vuelo? ¿Estoy en el terminal correcta?
 
Finalmente,  vi Johana dirigiendose a mí con una sonrisa radiante, vestida con la bufanda de arco iris de colores. Para mi sorpresa, estaba vestida con pantalones vaqueros, camiseta y zapatillas. De ojos oscuros y pequeña, parecía un chico gay atractivo muy diferente de la mujer impresionante en  maquillaje y los tacones que había visto, gracias a las fotos que
ella me había enviado por correo electrónico. Suspire aliviado por estar con ella y le di la bienvenida con un abrazo y un saludo.

Durante el viaje en taxi a su hotel, conversamos y me di cuenta que yo no tenía idea de la magnitud de la discriminación y la violencia que  enfrentan las personas trans en América Central. En Guatemala, a las mujeres trans no sólo se niega el acceso a puestos de trabajo, educación y atención de la salud, sino también son objeto de tortura, desapariciones forzadas y  violencia sexual. Como Johana hablaba constantemente en  voz baja, me di cuenta de la fuerza  y  la resistencia  que  habitaban en  persona sentada a mi lado. 

Al pasar tiempo con Johana, oí historias de sus amigas que habían desaparecido o sufrido violencia. Johana es ahora la portavoz de OTRANS Reinas de la Noche (Trans Reinas de la Noche), una organización, fundada por un grupo de sus amigas que quería hacer algo contra  la discriminación que enfrenta la comunidad trans.  

Ella y un equipo de abogados escribieron  una informe sombra para las Naciones Unidas, destacando la violencia y discriminación contra las personas LGBT, documento que ilustró las violaciones de derechos humanos que, o bien no se consideran, o se ignoran descaradamente por los informes presentados por los funcionarios de gobierno. Estos informes son una herramienta importante para la sociedad civil,  para que nuestras voces sean escuchadas. Johana presentó el informe al Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, que se encarga de vigilar el cumplimiento de  los estados sobre  el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. 
Sobre el informe hallé una sección especialmente preocupante sobre violaciónes del derecho a la vida, donde establece lo siguiente: "Al menos 35 personas LGBT fueron asesinadas en Guatemala entre 1996 y 2006 sobre la base de su orientación sexual o identidad de género. Desde 2009 hasta 2010, por lo menos 30 personas transgénero fueron asesinadas, incluido un período de tres semanas desde finales de octubre hasta principios de noviembre de 2009, cuando no menos de tres mujeres transgénero fueron asesinadas. Durante los primeros meses de 2011, el propio gobierno registró la muerte de 4 personas transgénero." 
El informe muestra una nota escalofriante: "Estas cifras oficiales no reflejan a las personas LGBT cuya orientación sexual o identidad de género no fueron registrados correctamente al momento de su asesinato". Por último, "describe una destacada activista que la experiencia de vivir como una mujer trans en Guatemala  es como un virtual pena de muerte"  y esto debido a una multitud de factores incluyendo, pero no limitando  a: La prevalencia por  la infección de VIH, ejerciendo  el trabajo sexual a edad temprana, el riesgo de violencia grave,  física y sexual en las calles, dando por resultado, una esperanza de vida para una mujer trans en Guatemala de aproximadamente 25 años. " 
Cuando aprendia el español en la escuela secundaria, mi familia a menudo me preguntaba: "¿Por qué son tan apasionados en este lenguaje, Brian?" Yo quería ser capaz de comunicarse con las personas que interactúan con el mundo de manera diferente que yo. A los catoce, cuando le rogué a mi consejero me cambiará de coro para la clase de español, no tenía idea del viaje  que mis conocimientos de idiomas me llevarían más adelante. 
La estancia de corta duración de Johana en Nueva York no se limitaba a las reuniones en la ONU o los informes. Quisé compartir algunas cosas de nuestro mundo con ella... Nos fuimos a bailar a un club gay, compartimos un par de comidas. Ella habló en todo momento, Johana tiene una personalidad contagiosa y una forma de hablar con facilidad sobre realidades traumáticas. 
Como última parada antes de ir a Washington DC para una audiencia en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Johana llegó a la oficina de la IGLHRC para compartir con nuestro equipo. Ahí hablo sobre su experiencia y con los ojos llenos de lágrimas agradeció  trabajar con una organización LGBT como la nuestra, que era muy servicial, especialmente en este trabajo, donde tantas veces se ha sentido sola.Salir con Johana me recordó un aspecto de este trabajo,  que creo a veces se pierde. Johana y yo compartimos risas, compartimos las lágrimas, y compartimos una experiencia de vida. Ella me recordó que detrás de todas las reuniones y audiencias en las Naciones Unidas, detrás de los documentos e informes que se presentan y discuten y detrás de los funcionarios del gobierno que dicen que no hay violaciónes de derechos humanos LGBT en su país, detrás de todas estas abstracciones, estan las personas reales, las personas que arriesgan sus vidas para documentar y denunciar la violencia y la discriminación de las que son objeto por sí mismas y a otras personas marginadas, las personas que se ven obligadas a ocultar su propia identidad con el fin de mantenerse con vida, las personas que tienen el mismo derecho a las libertades y protecciones que algunos de nosotros damos por sentado, pero que a ellas no se les permite disfrutar.Si hay algo que esperorecorar siempre en mi trabajo en el futuro, es la gente. 
Usted puede leer el informe sombra "Violaciónes de Derechos Humanos de Lesbianas, Gays, Personas Bisexuales y Transgénero (LGBT) en Guatemala", presentado a la Comisión de Derechos Humanos. Cuando lo haga, por favor recuerde a Johana.

Blogger invitado: 
Brian Tofte-Schumacher
The Bilerico Project