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sábado, 12 de octubre de 2013

¡Guatemala sale del armario!


Ciudad de Guatemala, octubre 2013. Con diversas acciones de incidencia pública, diversos colectivos y organizaciones LGBT salieron a las caller este 11 de octubre de 2013 para promover la autoaceptación entre los guatemaltecos que aún no han asumido su orientación sexual o identidad de género por temor al rechazo o exclusiónn social.

Y es que en el marco del 11 de Octubre, día internacional para Salir del Closet, es decir la autoaceptación de la persona,  la Red Nacional de Diversidad Sexual, REDNADS, junto con Asociación LAMBDA, Colectivo SOMOS, Red Multicultural de Mujeres Trans (REDMUTRANS), Asociación Gente Positiva, ODASA y Lesbos Guatemala, cubrieron plazas, arriates y calles de las zonas 1 (Centro Histórico de Guatemala) y 10 (Llamada Zona Viva por la intensa interacción comercial que ahi se propicia).

Con afiches y pancartas y una original representación de un armario, se invitaba a las personas a salir de él y a vivir su sexualidad de forma plena y sin temor al que diran.

Las actividades concluyeron con el encendido de luces de colores en el Centro Cultural España, sobre la sexta avenida, paseo capitalino que fue testigo de la celebración del Día para Salir del Closet.

Fuentes:
Red Nacional
GayGuatemala


viernes, 21 de junio de 2013

Fiesta de Colores en la Tierra del Venado




Guatemala,  22 de junio de 2013.  Mazatenango es el municipio y capital del  de Suchitepéquez al   se encuentra localizado a unos 160  kilómetros de la capital de Guatemala en la llanura costera junto al océano Pacífico, razón por la que disfruta de unas hermosas playas que son poco conocidas pero de inmejorable belleza. La ciudad está sobre múltiples riachuelos, y es atravesada por el caudaloso río SIS, que además es su fuente de agua potable. La cercanía de numerosas ciudades pequeñas  y de la frontera con México favorece el comercio.
suroccidente de la República de Guatemala,



CONTRASIDA Guatemala
es un espacio perteneciente a la diversidad sexual de Suchitepéquez, consciente de la discriminación, racismo, y exclusión, que se manifiesta por la población guatemalteca sobre la diversidad sexual el gobierno y el ordenamiento jurídico lo cual hace que haya falta de reconocimiento y visibilización al grupo LGBT. Su propuesta también consiste en mantener canales abiertos de información y visibilización política por medio de comunicados y cartas abiertas en los medios de comunicación locales, así como las organizaciones de derechos humanos de Guatemala.



Desde 2011 las organizaciones del interior del país vienen promoviendo espacios de visibilización en sus comunidades., por ello y por primera vez en su historia, la ciudad de Mazatenango en el costeño departamento de Suchitepéquez se llena de alegría y fiesta  al realizarse en su primera edición la marcha del orgullo LGBT con el lema “NUESTRO FESTEJO ES RECLAMO”, la actividad partirá del Centro de Salud de Mazatenango, cubriendo las principales calles de la ciudad costera.

El Azul en el Arcoíris dará cobertura a la marcha informando en nuestras cuentas de Facebook (www.facebook.com/arcoirisenguatemala) y en Twitter (www.twitter.com/AzulArcoirisGT)

"MAZATENANGO: ENTRE LA FIESTA Y LA PROTESTA"

Con información de:



martes, 8 de mayo de 2012

MOVIMIENTO DE LA DIVERSIDAD SEXUAL. Segunda parte y final.


Nota Informativa:  El Azul en el Arcoiris, reproduce a continuación  el artículo  de María Luisa Calderón Ayala, quien publicara este artículo (de dos partes) en el espacio de los  Analistas Independientes de Guatemala. www.analistas independientes.org

Foto tomada de http://es.paperblog.com/marcha-por-la-diversidad-sexual-1-de-octubre-2011-705059

Nuestra cultura sexual es el conjunto de valores, creencias y estándares sociales que regulan el comportamiento sexual dentro de una sociedad o una comunidad específica. Según esta, construimos nuestra expresión de género o presentación de género, que es la forma en que una persona expresa su género, las expectativas de su sexo, mediante gestos, movimientos, modo de vestir y apariencia. 


La ideología que mantiene la heterosexualidad como lo normal y como la única forma de expresar las preferencias sexuales de una manera deseable y aceptable es el heterosexismo; el efecto de su aplicación sobre personas que tienen preferencias sexuales que no se adhieren de las normas socialmente establecidas es la discriminación y a opresión. Esta discriminación tiene nombres específicos en función de las identidades oprimidas. La homofobia es el miedo o intolerancia hacia la homosexualidad o de personas percibidas como lesbianas (también conocida como lesbofobia), gay o bisexuales. Esta actitud es la raíz del prejuicio y la discriminación basados en la orientación afectivo- erótica y pueden manifestarse de maneras extremas en el acoso y la violencia, o maneras verbales y psicológicas como el acoso y la humillación de individuos LGBTTI. La transfobia es el miedo u odio hacia las personas transgénero o transexuales; también se manifiesta a través de la violencia, la humillación y el acoso y la discriminación. Las personas intersexuales o hermafroditas tienen una posición relativa ante la discriminación, pues su condición es menos visible en la mayoría de los casos; también sucede que los progenitores “corrigen” y escogen, subjetivamente, el sexo de sus hijos para que concuerden con las normas vigentes. 


El movimiento
Después del logro de la despenalización de la homosexualidad en los 90, en algunos países de América Latina, hubo una “explosión” de grupos de diversidad sexual que visibilizaban a grupos de hombres gay y a los recientes grupos de lesbianas, travestis, transformistas, y drag queens. “Esta irrupción de agrupaciones marcaba también la visibilización de otras identidades sexuales que no entraban en la escena de lo que fueron las primeras travesías de la constitución de estos grupos”5 que actualmente se conocen como la comunidad Lesbiana, Gay, Bisexual, Transgénero, Transexual e Intersexual – LGBTTI-. 
En Guatemala, los movimientos que desafiaban la construcción heteronormativa iniciaron con grupos feministas, especialmente, dentro de la diversidad sexual, grupos lésbicos que tuvieron sus inicios en los noventas, por ejemplo, Mujer-es-somos, “un colectivo que se inició para dar espacio a lesbianas que buscan armonía y seguridad para compartir su identidad”6, del que surgiría legalmente Lesbiradas, cuya propuesta es un “pensamiento lésbico feminista autónomo, a través del cual se pretende desestructurar el orden simbólico patriarcal, racista, etnocentrista y heterosexual obligatorio”.7 La palabra clave en ese discurso es autónomo, pues, si bien en momentos iniciales y coyunturales se conforman alianzas entre los LGBTTI, sus organizaciones reivindican identidades distintas y que tienen repercusiones diferentes interna y externamente. Según el director de la Asociación Lambda, Herberth Hernández, las organizaciones en cuanto a iniciativas, saben que no hay articulación o agenda común en materia legislativa porque es difícil construir una identidad colectiva y los grupos generan propuestas y acciones con grupos afines (Hernández, 2012). 
Demandas y obstáculos
Respecto a la demanda de libertad de escoger a su pareja y sus prácticas sexuales, el blog Los tacones, un espacio virtual de información LGBTTI, dice que “exigir que el ejercicio de la sexualidad se circunscriba al ejercicio del coito heterosexual monogámico, efectuado dentro del matrimonio con el hombre dominante y la mujer abnegada, y con fines procreativos nos limita a todos y, por tanto, considerar valiosas y viables las alternativas a esta experiencia sexual nos permite liberar el potencial sexual de hombres y mujeres y dar rienda suelta a nuestra creatividad en cuanto a comportamientos, deseos y experiencias sexuales, sin más límite que el respeto a la libertad y los derechos de las y los otros”. Pero se debe entender que esta es una primera reivindicación, y que ha tenido el efecto negativo de estigmatizar y encasillar a la población LGBTTI dentro de estrategias de salud reproductiva. Por ejemplo, en las mesas de diálogo para la universalización de la salud en Guatemala, esta comunidad expresó dicho encasillamiento en el combate contra el VIH. Sin embargo, las consecuencias de elegir romper una heteronormatividad en una sociedad patriarcal y machista implican la discriminación en todos los ámbitos de esa sociedad: lo laboral, social, educativo, electoral, fiduciario. 
En primer lugar, el movimiento lucha contra la heteronormatividad o “la norma de la heterosexualidad”, la cual dice que hay una obligatoriedad cultural por la opción de vida heterosexual, que es la “adecuada, normal, deseable y única”. La homonegatividad es el rechazo, la aversión o el distanciamiento derivado del contraste entre la heteronormatividad y su transgresión, la diversidad sexual. Ambas son parte de una lógica binaria y dicotómica, una manera de organizar el mundo que aprendemos a reproducir, lo cual además implica el establecimiento de una jerarquía interna. Por ejemplo, las dicotomías casado/soltero, blanco/negro, hombre/mujer, heterosexual/homosexual se asocian con lo bueno y lo malo y lo normal y lo anormal; es la batalla de lo normal y verdadero contra lo viciado o impuro. 
En Guatemala, la homofobia inició como un tema muy reciente, luego se dio el espacio a la discusión política y nacional sobre el ejercicio de derechos, en espacios de toma de decisión, y otras áreas que dan oportunidad a los LGBTTIs de visibilizarse públicamente. Lambda, específicamente, realiza diálogos por la discriminación, acciones de articulación y organización comunitaria que permite más visibilidad. Esas organizaciones comunitarias están en una etapa incipiente, pero es un avance considerable desde la creencia y justificación en las comunidades indígenas de que la diferencia sexual se da “en los mestizos” (Hernández, 2012). Un ejemplo es la organización Atitlan de “chicos indígenas homosexuales artesanos” (Hernández, 2012), que tienen un proyecto de posicionamiento político enfocado de ejercicio de derechos económicos a través de microempresas. 
Como se ha mencionado, la reacción extrema ante la transgresión de la heteronormatividad es la violencia, y una amenaza latente es la de los grupos radicales PROVIDA, de extrema derecha e incluso grupos “neonazis”, y grupos aun desconocidos que amenazan con y realizan limpieza social enfocada en LGBTTIs. También se da el caso de la prohibición del acceso a determinados espacios públicos y, como consecuencia de considerar la homosexualidad como una enfermedad, existen clínicas privadas donde se practican terapias de reconversión. A pesar de que los Derechos Humanos reconocen que el derecho a la vida, y los demás derechos fundamentales, no reconocen distinción de ninguna índole en la protección que brindan, estos derechos son violentados y negados a los grupos LGBTTI. En este sentido, otra demanda apremiante es el acceso a la justicia, dada la violencia verbal, psicológica y física contra grupos LGBTTI derivada de la homo/transfobia. Estos crímenes no son resueltos con brevedad, los perpetradores quedan impunes y pueden corromper a los operadores de justicia, no hay voluntad institucional para esclarecerlos. 
Un segundo obstáculo, el cual es generador y reproductor del primero, es la Iglesia que se ha constituido desde la instauración de la religión judeocristiana en la guardiana y reproductora de las normas metafísicas que rigen la vida subjetiva y objetiva del humano en la sociedad; restringe el ejercicio de los derechos y genera el discurso de consciencias que promueve el odio y agresión y humillación.8 
Políticamente, antes de la democratización del Estado, ninguna decisión se tomaba sin la bendición del representante de Dios en la tierra, el cual justificaba bajo la lucha santa cualquier cantidad de masacres que beneficiaran a la Iglesia. En Latinoamérica, la colonización, dominación y explotación fue justificada e incluso ordenada por Dios, y sus estructuras han permanecido a través de los siglos y a través de la “separación” de la Iglesia y el Estado. La teocracia (griego, dominio de Dios9) está incrustada en la formación de la identidad de las personas y cómo debe ser el mundo, incluida la orientación sexual y erótica-afectiva. De esa manera, la moralidad judeocristiana afecta desde la socialización de la heteronormatividad hasta la invisibilización de esta en la formulación de políticas públicas, de lo que resulta la exclusión y marginación de los LGBTTI. “El fundamentalismo religioso y sus organizaciones de base confesional que lideran la oposición sobre cualquier avance en materia de derechos humanos relacionados con los derechos sexuales y reproductivos y que atentan con minar las bases de la secularidad del Estado.”10 . 
Por último, la propia disputa de identidades y problemas de interlocución entre las mismas organizaciones y con individuos LGBTTI no permite que se den acciones, estrategias o propuestas integradas o coordinadas para promover sus reivindicaciones. Por ejemplo, el ejercicio de las identidades lesbianas articulan un discurso político autónomo, y la razón por la cual ellas han podido incidir de mayor manera es que han sobrepasado los estigmas de salud reproductiva y VIH, pueden avanzar en otros ámbitos y traspasan la asignación de lo cooperación al ejercicios de derechos. Esta situación se da en Brasil, Perú, Ecuador, Chile, y seguramente en muchos otros países. Otro aspecto importante es que la homofobia no sólo proviene de terceros, sino que también es una concepción interiorizada en las personas que tienen orientaciones distintas a la norma, y es por esto que no se atreven a conocerse y darse a conocer.11 Un elemento más que puede mencionarse aquí es la salud mental, Guatemala es una sociedad enferma y paranoica que además “vive en la desinformación sobre la sexualidad humana, las personas no tienen libertad de decidir, cuestionar y pensar en cómo vivir libre de culpas” (Hernández, 2012).


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Citas:
3 Op. Cit.
4 La mayoría de conceptos son una paráfrasis de los conceptos de la caja de herramientas de IPPF,
5 EL ESTADO Y EL CLÓSET. CIUDADANÍAS SEXUALES EN ECUADOR Y BOLIVIA 
6 Ines Rummel & Colectivo Mujer-es Somos, 1997
8 Op. Cit.
9DICCIONARIO DE LA LENGUA ESPAÑOLA, Vigésima segunda edición.
10. Diversidad Sexual y políticas públicas en AL.
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Pluma Invitada:

María Luisa Calderón Ayala.  
Analistas Independientes de Guatemala

viernes, 4 de mayo de 2012

MOVIMIENTO DE LA DIVERSIDAD SEXUAL. Primera Parte

Nota Informativa:  El Azul en el Arcoiris, reproduce a continuación  el artículo  de María Luisa Calderón Ayala, quien publicara este artículo (de dos partes) en el espacio de los  Analistas Independientes de Guatemala. www.analistas independientes.org


Según Sofía Argüello, socióloga ecuatoriana, para estudiar las formas de articulación de las demandas de los grupos sexualmente diversos con el Estado, las políticas estatales específicas, las formas de acción colectiva, y los repertorios de acción de los movimientos pro diversidad sexual es necesario realizar una arqueología de los escenarios históricos de conformación de las ciudadanías sexuales, que implican además, en estos casos de análisis, desentramar los discursos y las agendas que desde la impronta del neoliberalismo clasifica qué tipo de ciudadano se requiere. 

Esta investigación es parte del curso sobre movimientos y organizaciones e inicia una aproximación a los movimientos pro diversidad sexual. Es un acercamiento básico que empieza con las relaciones conceptuales que fundamentan las identidades de la comunidad Lésbico, Gay, Bisexual, Transgénero y Transexual LGBT, que son la denominación actual que posee la colectividad, pero cada identidad tiene sus propias demandas y organizaciones; para poder entender también las raíces de la discriminación, exclusión y violencia a los que estos grupos se han enfrentado desde los inicios del Estado. Luego, se hizo una caracterización de experiencias en Guatemala y la incidencia que como organizaciones han tenido en las políticas públicas en diversos países; para enriquecer el conocimiento en la experiencia, se entrevistó al director de la Asociación Lambda, una organización con personería jurídica desde el 2010, pero que inicio su trabajo en 2005 como grupo de base comunitaria en el proyecto Unidos de la Asociación de Salud Integral. 

El primer movimiento contra la exclusión política, económica y social basada en un orden simbólico sexual represivo fue el movimiento feminista; a partir de ese momento se inicia una búsqueda mayoritariamente filosófica e ideológica para trascender la dicotomización de la heteronormatividad y los roles de género que impedían un desarrollo pleno del ser humano, para que tuviera la libertad social de escoger romper los esquemas y las expectativas basadas en sexo y la orientación afectiva-erótica, la libertad política de ejercer su ciudadanía y ser incluidos en las políticas gubernamentales, y el libre acceso a oportunidades de empleo y educación para tener una vida digna.


¿Qué se entiende por diversidad sexual?

Con diversidad sexual nos referimos al conjunto de prácticas, percepciones, conformaciones y subjetividades asociadas a la sexualidad, sus dimensiones biológicas, psicológicas y sociales. Este conjunto es resultado de la “combinación en cada persona y en cada cultura de factores biológicos, preceptos culturales y configuraciones individuales, en relación con todo lo que se considere sexual”.1


Entonces, la diversidad sexual es una multiplicidad de deseos y prácticas en las relaciones afectivas y eróticas. Sin embargo, desde la dimensión política y para visibilizar estas expresiones no comprendidas, censuradas o perseguidas, y reivindicar la garantía y promoción de los derechos de las personas que los viven, el término se suele aplicar a las manifestaciones de la comunidad pro diversidad sexual, la comunidad Lésbica, Gay, Bisexual, Transgénero y Transexual, e Intersexual - LGBTTI. 

Para entender las diversas identidades en la diversidad sexual, utilizamos el siguiente cuadro propuesto por Carlos Iván García para la educación de la diversidad, que explica los sistemas sexual y de género dentro del modelo dicotómico socialmente aceptado, e incluye la orientación afectivo-erótica que se usa para reconocer que no hay un consenso científico de si la atracción afectiva y erótica hacia personas de uno u otro sexo es de nacimiento o un proceso que se construye a través de procesos psicológicos y/o culturales. Según García, el término orientación sexual puede estar únicamente circunscrito al ámbito puramente sexual, por lo que no explica las construcciones de identidades sexuales diversas.






La heterosexualidad, homosexualidad y bisexualidad son categorías contemporáneas, de los 70s, creadas por médicos alemanes, por lo que esa “idea social de que, en razón de su deseo, las personas construyen una identidad específica y se hacen distintas de otras, también es muy nueva”.2 Era una percepción fenomenológica, sólo se veían prácticas sexuales. En las cuales, se debe incluir ahora las prácticas temporales u ocasionales. Otra categoría iniciada en los 70s fue el “Género” que se ha considerado la construcción cultural de la diferencia sexual, en alusión al hecho de que, “sobre la base de la distinción sexual, las sociedades humanas montan una gran cantidad de expectativas de comportamiento y oportunidades de actuación diferenciales entre hombres y mujeres”3.


Los/las transgeneristas o transgénero son las personas que desarrollan una identidad de género contraria a la socialmente esperada por su sexo o que se encuentran en tránsito entre géneros. Por esa razón, con frecuencia se autodenominan como transgeneristas de hombre a mujer o de mujer a hombre; quienes frecuentemente construyen una apariencia corporal en función de su identidad y no de su orientación sexual.


 

(Continuará)



  Pluma Invitada:
María Luisa Calderón Ayala.  
Analistas Independientes de Guatemala




Tomado de: http://www.analistasindependientes.org/2012/04/movimiento-de-la-diversidad-sexual.html

viernes, 11 de noviembre de 2011

Microempresas: Fomento a la inclusión social

Guatemala, 11 de noviembre de 2011. La Asociación LAMBDA de Guatemala en conjunto con la Organización Amigos de Santiago Atitlán (OLAS), agrupaciones por la diversidad sexual, presentaron  este día, los resultados del proyecto de creación de miniempresas enfocadas a la artesanía local en el departamento de Sololá, ubicado en el altiplano guatemalteco.

Con la presencia de distinguidos invitados, entre los que se encontraba Enrique Zelaya, representante de país del ONUSIDA en Guatemala se dieron a conocer las conclusiones sobre el contexto social en los que viven los jóvenes con orientación sexual e identidad cultural definidas.

Los  miembros de OLAS comercian sus artesanías, entre las que se encuentran creativas y elegantes joyas de mostacilla, textiles y cristales, bajo el sugestivo nombre de Perlas del Lago, las cuales se encuentran disponibles en el sitio http://perlasdellago.wordpress.com

Referencia: Reportajede.com